La Inteligencia Artificial fue el eje central del primer debate organizado por el Foro Iberoamericano de Políticos Cristianos, realizado el pasado 29 de septiembre con especialistas en ciberseguridad, legisladores y líderes del ámbito cristiano. Bajo el enfoque de “no demonizar ni trivializar”, los participantes abordaron el impacto de esta tecnología en un contexto marcado por la postverdad, el relativismo moral y los desafíos éticos emergentes. Un segundo encuentro está previsto para el 27 de octubre.
La actividad fue impulsada por la Unión Iberoamericana de Políticos Cristianos (UIPC) y el Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia, con cupos completos por inscripción previa. Durante la apertura, Pablo Hulet y Álvaro Dastugue destacaron la urgencia de comprender la IA como un fenómeno que atraviesa todos los ámbitos de la vida, con riesgos innegables pero también oportunidades significativas.
Aarón Lara, periodista y fundador de Iniciativa Ciudadana, subrayó la necesidad de una mirada bíblica equilibrada, recordando que las grandes revoluciones tecnológicas siempre despertaron temor y cambios profundos. Señaló que la IA, a diferencia de las innovaciones anteriores, digitaliza procesos en lugar de automatizar la producción, y aunque no posee emociones ni valores, puede influir intensamente en la vida humana e incluso superar la inteligencia del ser humano. Llamó a evitar tanto el alarmismo como la pasividad, recordando que “Dios está en control” y que la IA debe ser utilizada con responsabilidad.
El diputado uruguayo Rodrigo Goñi aportó una visión legislativa, destacando que el rápido avance tecnológico supera la capacidad de regulación y comprensión actual. Advirtió que el potencial de la IA resuelve problemas complejos, pero también puede restringir libertades mediante el control de datos, decisiones y estilos de vida. Reivindicó la creación de comisiones parlamentarias de futuro para anticiparse a los impactos y enfatizó la incorporación de principios éticos en su desarrollo.
Finalmente, Edgar Vázquez, experto en seguridad digital, advirtió sobre los riesgos cibernéticos y las nuevas formas de manipulación mediante deepfakes, hackeos y suplantación de identidad. Alertó que la IA demanda una cantidad creciente de energía y puede ser usada para distorsionar procesos electorales o influir en democracias. No obstante, insistió en que la tecnología no es buena ni mala por sí misma, y que la prioridad debe ser generar una cultura sólida de seguridad informática y preparación institucional.
El encuentro concluyó reafirmando que la IA debe ser regulada, comprendida y orientada desde valores humanos y cristianos, evitando tanto el miedo paralizante como la aceptación ingenua.
Políticos cristianos analizan el avance de la inteligencia artificial con una mirada crítica y responsable
En el Foro Iberoamericano de Políticos Cristianos se desarrolló el primero de dos debates sobre la IA, con expertos que plantearon sus desafíos éticos, sociales y legislativos sin condenarla ni minimizar sus riesgos.