El Estado Islámico (ISIS) ha asumido la responsabilidad de un brutal ataque perpetrado en la aldea de Mazinz, en el Congo, donde seis cristianos fueron asesinados con ametralladoras y unas 20 viviendas fueron incendiadas. El grupo terrorista, en un comunicado, afirmó que los ataques forman parte de su campaña contra los "infieles cristianos".
Este acto de violencia se enmarca en una serie de ataques yihadistas que han sacudido tanto el Congo como Mozambique en los últimos años. En el caso de Mozambique, se estima que cerca de 100,000 personas han sido desplazadas de sus hogares debido a la violencia extremista. Desde finales de septiembre, estos ataques han afectado mayormente a la población cristiana, con incursiones violentas en las provincias de Cabo Delgado y Nampula, según informes de Médicos Sin Fronteras (MSF).
La violencia ha forzado a miles de personas a huir repetidamente de sus hogares. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) calcula que unas 23,000 personas han buscado refugio en la ciudad de Mueda, en Cabo Delgado. Muchos de estos desplazados han tenido que abandonar sus hogares varias veces durante los ocho años de conflicto en la región. La situación sigue siendo grave y la comunidad internacional ha expresado su preocupación por el aumento de los desplazamientos y la intensificación de los ataques yihadistas en el área.
Yihadistas asesinan seis cristianos más en el Congo
Seis cristianos han sido asesinados en un ataque yihadista en la aldea de Mazinz, en la región de Ituri, en el Congo. Este hecho se suma a la creciente ola de violencia en la región, que también afecta a Mozambique, donde más de 100,000 personas han sido desplazadas por los ataques de grupos yihadistas.