Durante una cruzada evangelística en Sudáfrica, el misionero Luca Martini y su equipo fueron testigos de una sanación milagrosa. Una mujer que padecía cáncer fue sanada tras una oración. La cruzada tuvo lugar en un pueblo marcado por la hechicería, donde el ambiente espiritual cambió gracias a la oración, y muchos otros experimentaron sanación y liberación.