Ester Souza, una niña brasileña de 8 años, ha ganado popularidad como predicadora en su iglesia en Votuporanga, São Paulo, y en las redes sociales, donde cuenta con casi 2 millones de seguidores. Tras superar una grave insuficiencia renal, Ester comenzó a predicar y a compartir su mensaje de fe. Sus padres la apoyan en su ministerio y se enfocan en evitar contenidos sensacionalistas. A pesar de la controversia en torno a la visibilidad de los niños en la predicación, Ester ha logrado conectar profundamente con su audiencia.