La historia de John Smith, un adolescente que fue declarado clínicamente muerto tras caer en agua helada, conmocionó al mundo. Su madre, con una intensa oración, pidió la intervención divina y, milagrosamente, su hijo volvió a la vida después de estar muerto durante más de una hora. Esta experiencia fue documentada en la película "Breakthrough" y sigue siendo un testimonio de fe y esperanza.